lunes, 18 de abril de 2016

Mi rechoncha







La mañana del sábado estaba espléndida y yo cambié mi rutina para poder disfrutarla.....





Normalmente tomo los sábados para dedicarlos a las cosas de casa que no puedo hacer durante la semana. Esta vez me organicé mucho mejor de manera que todo estaba en su sitio, perfecto y resplandeciente y me dispuse a echarme a la calle.

Había cambiado algunos elementos decorativos en el salón añadiendo toques de color acordes con la estación, la funda de mi móvil me dio la inspiración. 
Recordé que tenía unos cojines doraditos guardados y me había hecho con alguno más en tonos rosas, verdes y alguno turquesa para combinar.....


No iba con ninguna intención, sólo a dejarme llevar. 
Me apetecía campito, sol, aire limpio.....

Y me fuí a Teror, ese pueblecito no muy alejado de la capital que ya os he mostrado en otras ocasiones por el que da gusto pasear.
Sus lindas calles y plazas, los balcones típicos canarios a rebosar de flores, te envuelven sin querer queriendo.... 

Y desde luego, visitar sus encantadoras tienditas de decoración, sobre todo Nabiluz de la que ya os he hablado también por su decoración ecléctica y sus precios, bastante asequibles. 






Después de varias vueltecillas por una feria de saldos que allí se celebraba, visitar a la Virgen del Pino en su altar y tomar tomar café en una agradable terracita, me fuí, 
cómo no, a las tiendas de decoración.


Mi sorpresa fue mayúscula cuando me encontré con ELLA!!!






Esto sí que era color!!!

De entrada me subyugó, aunque pensé.........
Pero, dónde?
Cómo?
Con qué función?
No creo que me quepa......
Bueno, si no me cabe allí, la coloco allá.....
Y el color, me vendrá bien?
Y el precio?
Upssss......me terminó de enamorar!!

Un cuarto de hora después
 (visualizando, procesando, unificando colores, dando vueltas por la tienda sin separarme mucho de ella....) 
estaba en caja pagando mi rechoncha!!! 







No era fácil añadir color pero, al llegar a casa y desenvolver esta preciosidad que con tanto esmero me habían envuelto en la tienda, 
mi amor creció aún más!!
Sí que cabía en el espacio donde la visualicé y sí que aportaba color y alegría integrándose a la perfección en el ambiente!
  




Blacky se limitó a curiosear alrededor de las patas olisqueando por todas partes para, al final, caer rendido a sus pies.
Pobreee, ni siquiera se ha subido a ella, le encanta estar debajo y ya se ha echado unas cuantas siestas ahí, jajaja.... 






Si, siiiiiii, sé que es una descalzadora, aunque no es que me guste mucho ese nombre para ella.

También sé que quedaría mejor en un closet maravilloso, o a los pies de la cama de un dormitorio romántico....
Pero a mí me gusta aquí !

 Llegó para separar ambientes, acotar una zona y dar paso a otra.

Visualmente no resta al espacio pero sí lo llena de color!

Llegó con su tono atrevido y sus topitos bancos, rechoncha perdida y con sus patas tan lindas y.....
Me hace feliz!!







Con unos marcos de fotos y unos espejos conteniendo pequeñas botellas de cristal, compuse una escena para la mesa del salón









Ahora el armario vintage desentona bastante....
No descarto un cambio radical.





Algún toque más en turquesa pastel y un bello árbol de ramas blancas me acompañaron también a casa esa mañana por unas pocas "perrillas"....










El salón ya luce primaveral y yo también con la alegría de encontrar una pieza así, tan de cuento y llena de carácter.

Espero que os guste!!

Que tengáis feliz semana, besitossss,


Luna








domingo, 3 de abril de 2016

Total handmade






Sé que siempre digo lo mismo,
 que quisiera y debiera hacer un "curso-master class-a tope" para aprender a coser a máquina..........
Pero nunca me animo!!

Así que por pesada, pesadíiiiisima, me tocó hacer mi cortina para la cocina a mano,
totalmente handmade.






Tenía la tela, si, una especie de lino poco tupido, porque sólo quiero matizar la luz en este espacio.

Tiempo y tiempo guardada, esperó la tela a que me animase con ella, y una de esas tardes tontas la tomé entre mis manos a ver si me hablaba.

Si en principio no tenía ni idea de qué hacer con ella, ahora sí lo veía claro.
Corté el tamaño adecuado y me armé de paciencia para hacer los dobladillos punto atrás, tranquilita, sin prisa pero sin pausa.
Y así, poco a poco fui bordeando todo el contorno.

Con unas plantillas de la colección de Momentos Vintage que fui entremezclando, me procuré un dibujo adecuado al tamaño de la cortina, algo sencillo que le dio un toque especial,  justo lo que quería.





Como tampoco quería hacer agujeros con el taladro para colgar la cortina (me he hecho muuy práctica), compré velcro adhesivo, algo muy cómodo para quitar, lavar y volver a colgar.

Después de una limpieza exhaustiva de la ventana y haber dado un planchado a fondo a la tela para fijar los estarcidos, ya estaba lista para ir a su sitio.




El toque visual se lo dieron estas cintas a los lados para recogerla y que pareciese un estor, y una guirnalda de luces que la "verbenean" y 
 ofrece un ambiente intimista en la noche.





Es por eso que hice las fotos de noche, 
de día la luz que viene del patio transparenta mucho la cortina, justo lo que quería para que no oscureciese la cocina, pero no se ve este efecto del que os hablo.





Bueno, el caso es que quedé satisfecha del resultado y orgullosa de haber podido hacer mi cortina finalmente.




Para la próxima aprenderé sí o sí !!!


Un besoteeee,


Luna