lunes, 19 de octubre de 2015

DIY: Bandeja Otoñal








Refresca en las mañanas, 
lluvias intermitentes aquí y allá, 
amaneceres anaranjados a cielo abierto,
 todo se tiñe de otro color.......

El Otoño se ha instaurado en nuestras vidas a este lado del mundo y es bienvenido!! 







Y yo, para ir acorde con la época ya me hice con algunas calabazas.






Claro que antes hay que ver cómo, dónde, de qué manera las colocamos para que se luzcan.







Tenía esta tabla de 80 x 30 cm, sólida, con un tinte oscuro, preciooosa, de la que mi hermano dijo:
Querrías este trasto?

No hicieron falta palabras, mi mirada le contó que estaría encantada con ella.

Él no entiende para qué quiero yo estos trastos, y yo no entiendo cómo le llama "trasto" a una joyita así !!!  

Claro.....Será por cómo tengo el patio lleno de "trastos" así?? 
Posiblemente!!!

Pero así será mientras encuentran otra vida.






El caso es que se me ocurrió que sería buena base para mi decoración otoñal y había que darle aún más importancia.
Recordé una idea que había visto en internet, la elevé con unos tiradores de cajón y le puse otros a modo de asa, cual si fuese una bandeja.

Ahora si,
mi "trasto" tenía protagonismo.











Las dos calabazas auténticas fueron pintadas con chalky vintage y antaño.
Para decorarlas un poco más, y ya que tenían el rabito muy corto, les proporcioné uno con alambre forrado con cuerda.

Sobra decir que en breve pasarán a mejor vida convertidas en algún bizcocho o tarta propias de la época....

Las otras calabazas las hice tiempo atrás con guata, tela, cuerda y unas ramas, aquí










Black algunas veces permanece atento a todo lo que hago....
Otras, pierde el interés y se echa, sin frustración alguna, en brazos de Morfeo.






Esta "bandeja" de proporciones descomunales me puede dar mucho juego, por ejemplo, en Navidad presidiendo la mesa.....
Ya veremos qué se me ocurre.





De momento, aquí estará bien acompañada de calabazas y algunas otras cosillas que recogeré en el campito en cuanto me de un paseo.






Mis "maple leaves" u hojas de arce, no pueden faltar en esta bandeja.
Las tengo como oro en paño, ya que se me habían roto algunas y ahora las trato con sumo cuidado, tengo muchas, pero hasta me pongo egoísta para sacarlas por si las pierdo, jejeje...

Recuerdo con muuuucho cariño el día que las recogí jugando cual niña en un mar de hojas... 
Otawa me enamoró y ésta es mi "golosina" que logra transportarme nuevamente allí.






Espero que os haya gustado la bandeja, el DIY es muy facilito y la verdad es que luce muy linda.
Con una tabla rusticona, viejita, bien vivida y unos tiradores modernos, 
puede quedar espectacular !!

Tengo pendiente enseñaros otras calabazas pintadas en acuarela.....
El otoño me entró fuerte!!

Besotessss,



Luna






jueves, 8 de octubre de 2015

Color y Efecto







Cuántas posturas habrá tenido esta mesa?
Cuántos viajes de una casa a otra?
De último pasó un tiempo en el garaje apostada, a la espera de que alguien la reclamase...

Hasta que la ubicamos en casa de mi hija!
Su cocina necesitaba un apoyo, una barra de desayunos o una mesa que no agobiase mucho el espacio...
Tres materiales la componen, hierro forjado, madera y cristal. 







Si bien en principio albergó el espacio cómodamente, es cierto que no terminaba de encajar en la decoración de la cocina. 
Así que cuando hace algunos meses se animaron a dar color a la pared, un tono agua-turquesa muy alegre, a mi se me ocurrió que podríamos darle otro efecto a la mesa para que, visualmente, no recargase el ambiente.

En la foto de arriba podéis ver cómo era en principio, no es muy buena pero es la única que nos quedó.
También he de decir que el color es menos subido que el que aparece en las fotos, más "apastelado"






Envalentonada con la idea y esperando que funcionase, me tiré debajo de la mesa a pintarla, por cierto, con la misma pintura de la pared, la que había sobrado, a la que añadí yeso y un poco de cola para que agarrase bien y ufff....que si agarra....

Preferí conservar la madera del marco, o la mesa se haría invisible del todo. 
Creo que habrá que darle un tinte un poco más oscuro y hacerla revivir.
Por supuesto todo está rematado con tres manos de barniz.






Y fue así que conseguimos este efecto, la mesa parece estar volada en el aire, no hay nada que moleste visualmente y el rincón, como que creció! 






Luego había que pintar las sillas para obtener una continuidad en el ambiente





A estas sillas en su día le habíamos estarcido los cojines con plantillas de 
"Momentos Vintage", adquiriendo así un aire industrial a pesar del diseño un poco rococó del respaldo.










Ahora este rincón aparece despejado y fresco e invita a ricos desayunos en compañía!














A los chicos les encanta y a mi me agradó mucho redecorar este rincón, 
no deja de sorprenderme la volatilidad de la mesa totalmente integrada con el fondo. 

Un besote,


Menchu